A pesar del discurso oficial que presume abasto de medicamentos y cobertura médica, la realidad en los Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención en Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) de Veracruz dista mucho de ser la ideal. Deficiencias operativas y fallas sistémicas mantienen en vulnerabilidad a una entidad que suma, año con año, entre 1,800 y 2,000 nuevos contagios de VIH.
Patricia Ponce, coordinadora del Grupo Multisectorial en VIH/SIDA, confirmó que pacientes y activistas han reportado irregularidades graves en la atención especializada de clínicas estratégicas ubicadas en Coatzacoalcos, Córdoba, Orizaba, Río Blanco y Poza Rica.
El reclamo social contrasta con el informe vertido por la Secretaría de Salud estatal el pasado 27 de julio, donde las autoridades aseguraron la plena disponibilidad de fármacos antirretrovirales, consultas médicas y dotación de sustitutos de leche materna. Sin embargo, los colectivos denuncian que la degradación del servicio es cotidiana y constante.
La posición del estado en el mapa epidemiológico nacional es crítica:
- Segundo lugar nacional en casos acumulados de sida.
- Top nacional en tasa de nuevos diagnósticos de VIH.
- Alertas elevadas en transmisión materno-infantil y mortalidad por causas relacionadas con el virus.
El Grupo Multisectorial hizo un énfasis particular en la vulnerabilidad de mujeres gestantes y menores de edad, sectores donde las cifras de contagio y decesos reflejan la falta de una estrategia oportuna.
Ante el inminente avance de la epidemia, la organización civil exigió una intervención inmediata en la infraestructura y operación de los Capasits, instando al gobierno estatal a garantizar diagnósticos tempranos, tratamientos ininterrumpidos y campañas de prevención efectivas.








