El crecimiento urbano desordenado y la falta de regulación en el desarrollo de los municipios incrementan de manera directa la vulnerabilidad de la población ante desastres naturales e industriales, advirtió la secretaria de Protección Civil estatal, Guadalupe Osorno Maldonado.

En el marco de la conmemoración de los sismos de septiembre, la funcionaria estatal subrayó que la geografía compleja del estado y la presencia de zonas industriales exigen dejar atrás los esquemas meramente reactivos. En su lugar, llamó a consolidar una política pública enfocada en la gestión integral de riesgos y la planeación territorial.

  • El peligro del crecimiento irregular: Osorno Maldonado señaló que permitir asentamientos humanos sin supervisión técnica multiplica los factores de vulnerabilidad social frente a las contingencias.
  • Lecciones del norte: Recordó las afectaciones registradas el año pasado en municipios como Poza Rica, Álamo, Huayacocotla y El Higo, donde comunidades enteras requirieron el despliegue de fuerzas armadas y cuerpos de emergencia.
  • Uso obligatorio de atlas: La titular de la dependencia enfatizó que los atlas de riesgo a nivel municipal y estatal no deben quedar como simples documentos de consulta, sino fungir como herramientas vinculantes para decidir dónde y cómo puede crecer la infraestructura urbana.
  • Reconstrucción sin vulnerabilidad: Sostuvo que los procesos de recuperación tras una emergencia no deben perpetuar las mismas condiciones de exposición que provocaron los daños iniciales.

La Secretaría de Protección Civil indicó que actualmente se trabaja en la actualización de sistemas de alerta temprana y en protocolos de actuación para las fuerzas de tarea, con el objetivo de priorizar la prevención antes de que ocurra una crisis.

Publicidad