Impulsora de la integración como romanos de todos los extranjeros residentes en las fronteras del imperio y de una participación nunca antes vista de las mujeres en las decisiones de poder, la antigua dinastía de los Severos está en el centro de una muestra, inaugurada hoy en el Coliseo.

“Roma Universalis. El imperio y la dinastía llegada de África”, es el título de la exposición que recorre la historia de la última gran estirpe imperial romana, que reinó durante 40 años, del 193 al 235 después de Cristo.

Iniciada con Septimio Severo, el primer emperador romano de origen africano, ya que nació en Leptis Magna, en lo que en la actualidad es Libia, esta dinastía continuó con Caracala y Eliogabalo, y finalizó con Alejandro Severo.

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“Fue un periodo crucial en el que se llevó a cabo, con la Constitución Antoniniana del año 212, ese grandioso proceso de romanización entendido como unificación política de todos los habitantes libres del imperio y de integración entre los diferentes pueblos del Mediterráneo y de Europa”, expuso Alfonsina Russo, directora del Parque Arqueológico del Coliseo.

Destacó que con esa medida fue prácticamente cancelada la distinción originaria entre vencedores y vencidos, con lo que se alcanzó una homogeneidad cultural entre pueblos que en un inicio fueron sometidos con la fuerza de las armas.

El de los Severos, dijo la experta, fue el periodo en el que el imperio romano vivió una dimensión cosmopolita: los miembros del Senado y de la orden equestre fueron coptados de todos los ángulos del imperio, mientras la movilidad de hombres y mercancías fue garantizada de la ausencia de fronteras.

En ese periodo también encontraron expresión literaria otros idiomas, además del griego y el latín, como el sirio, que era la lengua materna de Giulia Domna, esposa de Septimio Severo, nacida en Emesa, la actual ciudad de Homs, en Siria.

“Septimio Severo era de orígenes bereberos, mientras Giulia Domna nació en lo que hoy es Siria y llevó a Roma una serie de costumbres que no eran típicas de la mujer latina”, explicó a Notimex la curadora de la muestra, Clementina Panella.

Subrayó que esa emperatriz alcanzó un poder nunca antes detentado por sus predecesoras, recibió el título de “Augusta”, e incluso fueron acuñadas monedas con su nombre.

Domna ejerció desde el inicio una notable influencia en las decisiones de su esposo y durante el reinado de su hijo Caracala (211-217) asumió una gestión más directa del poder imperial.

Septimio Severo creó un senado para las mujeres en el que ellas tomaban decisiones políticas, mientras él se ocupaba del ejército, al que dio grandes concesiones, como aumento de salario y la posibilidad de que los soldados estuvieran acompañados por sus consortes en las expediciones militares, detalló Panella.

Resaltó que Septimio Severo, proclamado “Divus” tras su muerte, se concentró también en una gran reforma monetaria y fiscal, pues heredó una economía en crisis como resultado de una epidemia de viruela que causó millones de muertos, además reconstruyó el Coliseo, que había sido destruido por un incendio en el año 192.

El principal núcleo narrativo de la muestra inicia en la galería del segundo nivel del Coliseo, donde, con el uso de tecnologías multimediales, se traza el marco económico y social de la época y, en cuatro secciones, se exponen unas 100 piezas y obras arqueológicas prestadas por museos italianos y extranjeros.

El recorrido inicia con una amplia secuencia de bustos de los miembros de la dinastía, incluidas tres piezas que fueorn descubiertas en fecha reciente en las obras para el metro de la ciudad de Nápoles, además de fragmentos de la “Forma Urbis”, el mapa catastal en mármol de Septimio Severo, fundamental para conocer la topografía de la antigua Roma.

Del Coliseo la exposición continúa en el Palatino (la colina donde fue fundada Roma) con esculturas de las “Termas de Elagabalo”, exhibidas en el Templo de Rómulo, para proseguir en la Domus Severiana, la casa del emperador, en el Foro Romano y por la via “ad Carinas”.

“La muestra tiene como finalidad hacer conocer al más vasto público posible el último periodo en el que Roma fue grande y estuvo gobernada por emperadores que dejaron una herencia fuerte y duradera en muchos campos, pese a que ya avanzaba el declive”, enfatizó Russo.

“Roma Universalis. El imperio y la dinastía llegada de Africa”, estará abierta hasta el 25 de agosto de 2019.

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