- La entrega de las piezas fue impulsada por un arqueólogo y profesor de nivel preparatoria; más de 40 de sus estudiantes participaron en la clasificación, limpieza, catalogación, documentación y embalaje de la colección
Este lunes el Consulado General de México en Boston, Estados Unidos, recibió la restitución voluntaria de mil 132 bienes arqueológicos prehispánicos pertenecientes al patrimonio cultural del país y originarios del sureste mexicano.
Según informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México por medio de un comunicado, la “entrega voluntaria” fue “impulsada por el profesor y arqueólogo de la Farmington High School, Jeremy Pilver”.
Pilver habría actuado “en el marco de las acciones de la SRE y la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)”, para “la devolución de ‘monumentos paleontológicos, arqueológicos e históricos’ situados en el extranjero”, añade el comunicado.
La Cancillería mexicana explica que de acuerdo con el dictamen elaborado por especialistas del INAH, “la colección está integrada por bienes arqueológicos prehispánicos que forman parte del patrimonio cultural”. Agrega que “procede del sureste de México”.
Bienes restituidos
De los bienes restituidos, mil 53 son tiestos cerámicos alisados, modelados, pintados e incisos, principalmente de uso doméstico; dos son malacates completos; hay tres fragmentos de madera; 18 fragmentos de figurillas; nueve lascas de obsidiana y 11 de sílex.
Además, se retornaron una placa incompleta de roca metamórfica, tres pulidores de roca, un fragmento de placa en roca y 36 dientes de tiburón.
El INAH calificó la temporalidad de los distintos elementos como “diversa”, aunque detalló que se empleará la documentación entregada al consulado por el profesor Pilver relativa a su procedencia, “para establecer dataciones y otros datos útiles para la investigación arqueológica”.
Cabe añadir que durante cerca de dos años, más de 40 estudiantes de nivel preparatoria “participaron en la clasificación, limpieza superficial, catalogación, elaboración de un inventario y base de datos digital, registro fotográfico, documentación y embalaje profesional de la colección para su restitución”, señala el INAH.








