• Sostiene que la función de un regulador debe concentrarse en garantizar procedimientos y derechos, y no convertirse en árbitro de contenidos informativos.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) llamó a fortalecer los derechos de las audiencias, sin convertir su protección en mecanismos de control editorial que puedan debilitar la libertad de expresión y la autonomía de los medios de comunicación.

Armando Zúñiga Salinas, vicepresidente nacional de Comunicación de la organización, sostuvo que ambos derechos deben protegerse de manera simultánea.

“En Coparmex defendemos simultáneamente dos derechos que no son incompatibles: el derecho de las audiencias y la libertad de expresión”, afirmó durante un foro organizado por la Cámara de Diputados.

El organismo empresarial señaló que las audiencias deben contar con mecanismos efectivos para hacer valer sus derechos, pero consideró que los medios también requieren independencia editorial, certeza jurídica y condiciones adecuadas para cumplir con su función social.

Advirtió sobre los riesgos de que una autoridad administrativa pueda adquirir facultades para determinar qué información es verdadera, suficientemente contextualizada o aceptable desde una perspectiva oficial.

La confederación sostuvo que la función de una autoridad reguladora debe concentrarse en garantizar procedimientos y derechos, y no en convertirse en árbitro de los contenidos informativos.

“Cuando una autoridad comienza a calificar contenidos editoriales, deja de proteger las condiciones del debate público y corre el riesgo de intervenir directamente en él”, señaló Zúñiga.

Coparmex también alertó que la posibilidad de imponer sanciones económicas significativas bajo criterios subjetivos podría generar incentivos para que los medios eviten investigaciones sensibles, temas controvertidos o posiciones críticas, con posibles efectos de autocensura.

Otro de los puntos señalados fue la necesidad de establecer definiciones precisas, objetivas y verificables para conceptos como “veracidad”, “información falsa” e “información descontextualizada”.

A juicio del organismo, la falta de claridad en estos conceptos puede abrir espacios para interpretaciones discrecionales, afectar la certeza jurídica y generar incertidumbre sobre el alcance de las obligaciones regulatorias.

Subrayó que cualquier regulación debe respetar la seguridad jurídica, garantizar el debido proceso y el derecho de audiencia, así como asegurar que las medidas sancionadoras sean proporcionales, previsibles y estén sustentadas en facultades claramente establecidas en la ley.

Coparmex reconoció la importancia de fortalecer la transparencia, la diferenciación entre información y publicidad, la accesibilidad para las personas con discapacidad, los mecanismos de rendición de cuentas y las defensorías de las audiencias.

Sin embargo, consideró necesario revisar a profundidad los lineamientos actualmente sometidos a consulta pública para evitar afectaciones a la libertad de expresión y al pluralismo democrático.

Entre las propuestas que la Coparmex planteó se encuentran el reconocimiento y fortalecimiento de los derechos de las audiencias, el impulso a la transparencia y los códigos de ética, la preservación de la autonomía editorial de los medios, la existencia de definiciones regulatorias claras y la aplicación de procedimientos sancionadores graduales, proporcionales y previsibles.

Pidió proteger la independencia de las defensorías de las audiencias y evitar cualquier disposición que pueda derivar en censura directa o indirecta.

Coparmex también llamó a actuar con prudencia frente a cualquier mecanismo que pueda utilizarse para identificar, señalar o estigmatizar públicamente a periodistas, medios de comunicación, analistas o ciudadanos por sus posiciones críticas.

Para la confederación, la certeza jurídica no sólo es necesaria para proteger las libertades, sino también para preservar la confianza y generar condiciones favorables para la inversión y el crecimiento económico.

Advirtió que cuando la discrecionalidad sustituye a la certeza, la confianza se debilita.

Finalmente reafirmó que México requiere ampliar los espacios para la libertad, la diversidad de opiniones y el debate abierto: “La mejor protección de las audiencias no proviene de un Estado que decide por ellas, sino de ciudadanos capaces de decidir por sí mismos”.

El organismo empresarial afirmó que continuará impulsando un marco regulatorio que fortalezca a las audiencias sin debilitar a los medios, otorgue certidumbre sin abrir espacios a la discrecionalidad y amplíe las libertades en lugar de restringirlas.

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