Durante su comparecencia ante el Congreso de Veracruz, dentro de la Glosa del Primer Informe de Gobierno de Rocío Nahle, Ricardo Ahued Bardahuil no solo rindió cuentas: afirmó su liderazgo. Su intervención, firme y sin rodeos, dejó claro que la Secretaría de Gobierno tiene rumbo, orden y una convicción central: poner fin a las prácticas que dañaron al estado durante años.
Desde el inicio de su intervención, el secretario imprimió su sello personal: sobriedad, eficacia y un profundo sentido de servicio público. “Veracruz entra en una etapa de reconstrucción”, declaró, al recordar que recibió una estructura administrativa marcada por el desorden, juicios acumulados y prácticas que por años se normalizaron.
Ahued habló con claridad: la transformación no se improvisa y se ha comenzado a reordenar la vida institucional del estado.
La administración bajo control
El secretario detalló que, en menos de un año, la dependencia logró 3,950 gestiones ciudadanas, más de 1.2 millones de trámites del Registro Civil y 17 mil actualizaciones catastrales. Son números que, más que un listado de actividades, reflejan un método de trabajo: orden, vigilancia, disciplina operativa.
Hubo un momento revelador cuando afirmó: “Cuando llegamos, ni siquiera había papel para imprimir actas.”
Ahued no lo dijo con estridencia, sino con la serenidad de quien conoce la administración pública y detecta al instante dónde está la falla. La frase, más que una denuncia, fue un diagnóstico: el sistema estaba abandonado, pero hoy opera con transparencia y profesionalismo.
Decisiones firmes en los temas sensibles
Sin evitar los temas duros, Ahued abordó la agenda de víctimas y los colectivos de búsqueda. Confirmó la construcción del Laboratorio Estatal de Antropología Forense, con una inversión de 50 millones de pesos. La decisión, enfatizó, responde a una deuda histórica que él mismo impulsó desde el primer día que llegó a la Secretaría.
La CEIAV reportó 58 mil acciones, mientras SIPINNA capacitó a 10 mil personas, esfuerzos que —dijo— se sostienen gracias a una política de acompañamiento directo y cercano con quienes han vivido los mayores agravios.
Ahued no esquiva la realidad
Sobre los cientos de juicios heredados, algunos con riesgo de embargo, Ricardo Ahued fue directo: no se trata de ocultar el problema, sino de enfrentarlo con legalidad, estrategia y disciplina financiera.
Y lanzó una frase que marcó la tónica política de su mensaje: “Hoy no se compran juicios; hoy se defienden instituciones.” Ahued dejó claro que su gestión se guía por principios, no por arreglos bajo la mesa.
Al concluir, el secretario Ricardo Ahued destacó: “Gobernar es ordenar, escuchar, corregir y avanzar” y recalco que la práctica del servicio público se debe atender con austeridad, honestidad y enfocada a resultados para recuperar la confianza de la ciudadanía en las instituciones de Veracruz.










