La Auditoría Superior de la Federación (ASF) documentó presuntas anomalías en el manejo del gasto público del Gobierno de Veracruz durante 2024, último año de la gestión de Cuitláhuac García Jiménez, conforme al Informe de la Cuenta Pública presentado ante la Cámara de Diputados.
El órgano fiscalizador reportó posibles pagos irregulares en nómina, uso indebido de recursos, afectaciones al presupuesto y probables conflictos de interés en la contratación de obra y servicios. Asimismo, incluyó observaciones por adquisiciones destinadas a centros penitenciarios que contemplan productos de alto costo.
Entre los hallazgos destaca una presunta simulación en el timbrado de nómina de los Servicios de Salud, mediante la cual se habrían gestionado de manera indebida más de 440.6 millones de pesos en participaciones federales. La ASF precisó que se timbraron incorrectamente más de dos mil millones de pesos, por lo que notificó al Servicio de Administración Tributaria y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
En el apartado de obra pública, la revisión detectó contratos asignados a empresas con antecedentes de sanción por parte de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, así como proveedores cuya actividad fiscal no correspondía con los servicios contratados. También se identificó que una funcionaria vinculada al ISSSTE en Veracruz figuró como representante legal de una empresa contratada por la Secretaría de Salud por más de 30 millones de pesos.
En materia penitenciaria, el informe incluyó un pliego de observaciones por pagos superiores a 414 millones de pesos en insumos alimenticios como arrachera y salmón.
La revisión forma parte del análisis integral del uso de recursos federales transferidos al estado en 2024 y contempla promociones de responsabilidad administrativa para el esclarecimiento de las irregularidades detectadas.







