Los focos rojos se encenden en torno al tradicional Festival del Pambazo, evento organizado por el Ayuntamiento de Xalapa que encabeza la alcaldesa morenista Daniela Griego. Lo que debía ser una fiesta gastronómica se ha transformado en un terreno fértil para el malestar, entre serias acusaciones de presunta corrupción, falta de transparencia y abusos en contra de los pequeños comerciantes.
De la gratuidad al negocio: aumentan espacios y costos
La primera irregularidad detectada radica en el repentino incremento del cupo de comercialización. De los 50 espacios fijados inicialmente, la cifra se elevó a 70 lugares sin una justificación clara.
A la par de este ajuste, las autoridades impusieron una cuota de 3,000 pesos por stand, medida sin precedentes en la capital veracruzana, donde históricamente los emprendedores y pequeños comerciantes no pagaban un solo centavo por participar en las exposiciones municipales.
“Se les llena la talega”: La indignación de los productores
La molestia y las voces del sector gastronómico han comenzado a levantarse. Un caso emblemático es el de Doña Clarita, reconocida expositora originaria de Misantla y exparticipante de un famoso reality culinario, quien externó su indignación tras ser víctima del trato arbitrario por parte del personal operativo.
“Pasamos de estar en la gloria en otras administraciones a que se nos trate como delincuentes. Esto pasa porque alguien quiere llenarse la talega con dinero robado; es un robo y un atropello. Ni en mis peores sueños pensé que esto pasaría”, recriminaron los afectados.
Intimidación y soberbia desde Desarrollo Económico y Turismo
El control operativo del evento recae directamente en Fernando Arana, director de Desarrollo Económico, y Rafael Blanco, director de Turismo. Ambos funcionarios -señalados por los propios participantes de actuar con soberbia e insolencia- han respondido con intimidaciones en lugar de diálogo.
Lejos de atender los reclamos por el repentino cobro, los titulares y su personal a cargo recriminaron a los comerciantes:
“Si les ha ido tan bien en este festival, no deberían quejarse por el cobro”.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido un postura oficial que esclarezca el destino del dinero recaudado por el arrendamiento de estos espacios públicos, mientras la tensión escala a solo unos días de que inicie el evento.








