La Coalición de Activistas por los Derechos de los Animales del Estado de Veracruz reportó un incremento en los casos de perros infestados con gusano barrenador, con una mayor incidencia en la región de las Altas Montañas. Los integrantes de la organización afirmaron que la capacidad de la sociedad civil para atender la situación ha sido superada.
De acuerdo con la agrupación, las acciones implementadas por los gobiernos municipales y estatales son insuficientes. Asimismo, señalaron que la ciudadanía muestra temor a reportar los casos debido a que en diversas demarcaciones la respuesta oficial consiste en el sacrificio o la desaparición de los ejemplares, en lugar de la aplicación de tratamientos médicos.
La coalición vinculó la problemática actual con el incumplimiento de las normativas de bienestar animal vigentes desde hace más de 16 años, las cuales obligan a los ayuntamientos a ejecutar medidas de protección. Entre las deficiencias señaladas se encuentran:
- Ausencia de campañas permanentes de esterilización.
- Déficit en los programas de vacunación.
- Falta de aplicación de sanciones por maltrato, comercialización ilegal o abandono de fauna doméstica.
“Los perros están muriendo y esta crisis sanitaria y de bienestar animal no puede seguir siendo ignorada”, manifestaron los representantes de la organización.
Los activistas urgieron la intervención del Gobierno de Veracruz y del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para coordinar brigadas de respuesta con los tres niveles de gobierno.
Finalmente, la organización precisó que la falta de un impacto económico directo en el sector ganadero no implica el control de la emergencia, dado que la morbilidad y mortalidad en la población canina se mantiene al alza.








