Un nuevo capítulo en la confrontación política entre la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, y el empresario Arturo Castagné Couturier se desató tras las declaraciones de la mandataria estatal, quien afirmó en conferencia de prensa que el orizabeño es “prófugo de la justicia” y cuenta con un rastreo internacional activo.
Nahle García aseveró que la Interpol emitió una ficha azul en contra de Castagné, aclarando que el requerimiento legal no proviene de los señalamientos en su contra, sino de una disputa legal de carácter estrictamente familiar. Asimismo, calificó al empresario como “violentador de mujeres” y sostuvo desconocer su ubicación actual.
La respuesta desde Europa
Desde Dijon, Francia, Castagné Couturier desmintió las aseveraciones de la titular del Ejecutivo veracruzano. A través de sus redes sociales, el empresario precisó que una notificación azul de la Interpol únicamente busca la localización o identificación de una persona, mas no constituye una orden de aprehensión ni acredita la condición de prófugo.
Castagné atribuyó el posicionamiento de la gobernadora a una persecución personal derivada de las denuncias que él promovió en 2024 por presunto enriquecimiento ilícito y operaciones financieras no aclaradas por 100 millones de pesos.
Respecto a la acusación de violencia de género, el empresario recordó que lleva 16 años divorciado y atribuyó la narrativa a una estrategia para desviar la atención de los temas de fondo. Sobre la condena dictada en marzo de 2025 por el Juzgado Sexto de Primera Instancia —que lo obligaba a pagar una indemnización de 14 millones de pesos por daño moral a la mandataria—, desestimó la validez del fallo y cuestionó la imparcialidad del proceso.
Finalmente, sostuvo que su estancia en el extranjero responde a motivos familiares y criticó que las denuncias penales presentadas contra la actual gobernadora continúen sin avances en las instancias correspondientes.








