El PowerPoint aguantó todo, pero la paciencia de la gobernadora Rocío Nahle no. Lo que debía ser la apacible presentación de un proyecto estrella se convirtió en un frío e incómodo llamado de atención en público para el titular de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP), Leonardo Cornejo Serrano.

El motivo: la excesiva burocracia en el calendario de la remodelación y ampliación del World Trade Center (WTC) de Boca del Río.

El “jalón de orejas” en vivo y en directo

“¿Pero por qué hasta octubre? Siento yo que en el frente de acá afuera le pueden avanzar, no me den octubre, denme ya agosto para que se recorra tantito”, recriminó Nahle.

La proyección original presentaba una pasividad difícil de justificar: arrancar los trabajos hasta el 8 de octubre para entregar la obra terminada en noviembre de 2027. Sin embargo, la mandataria estatal cortó de tajo los plazos de su funcionario ante la mirada atónita de los asistentes.

Visiblemente nervioso, Cornejo Serrano intentó argumentar que la fecha buscaba no interferir con la agenda de eventos ya programados en el recinto. La explicación no bastó. La instrucción ejecutiva fue contundente: se empieza de inmediato con la limpieza del terreno, adelantando el cronograma sin excusas técnicos-administrativas.

Las cifras del megaproyecto

Más allá del tropezón presupuestal y de agenda de la SIOP, el proyecto pretende posicionar a Veracruz en la élite del turismo de convenciones a nivel nacional:

ConceptoDetalle
Inversión total$950 millones de pesos
Superficie a intervenir86,600 metros cuadrados
Empresa constructoraICA (en alianza con constructoras locales)
MetaUbicar al WTC entre los 5 centros de convenciones más grandes del país
Entrega programadaNoviembre de 2027

Anfiteatro gratuito y la sombra de los tiempos

Un aspecto clave de la presentación fue la inclusión de un anfiteatro al aire libre. Al respecto, la gobernadora instruyó dejar asentada una cláusula que garantice que los eventos realizados en dicho espacio externo sean de acceso totalmente gratuito para las y los veracruzanos, equilibrando la rentabilidad del recinto con el beneficio social.

Respecto a la adjudicación, se dio a conocer que la gigante ICA llevará las riendas de la obra —al haber sido la encargada de la edificación original—, con la condición contractual de integrar a empresas y mano de obra local.

La llamada de atención en el WTC deja un mensaje claro hacia el interior del gabinete: los tiempos de la burocracia tradicional no van al ritmo que exige el Ejecutivo. Queda por ver si la SIOP logra apretar el paso sin comprometer la calidad de una obra de casi mil millones de pesos.

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