La directora de Seguimiento del Plan Veracruzano de Desarrollo, Darlen González, evidenció que las regiones con más personas sordas en Veracruz son las que más carecen de docentes capacitados.

Al respecto señaló que es urgente la redistribución de los profesores certificados en Lengua de Señas Mexicanas (LSM), pues esta situación deriva en la falta de oportunidades para personas discapacitadas.

Señaló que en Veracruz la mayor cantidad de personas con discapacidad auditiva entre los 18 a 29 años se encuentra en municipios del Sotavento, pero en esta aparte del Estado no hay ningún docente capacitado en la materia.

La funcionaria presentó parte de los hallazgos del proyecto ‘Modelos Lingüísticos Sordos de Lengua de Señas de Mexicanas’ en el Poder Judicial del Estado, destacando que los profesores LSM en su mayoría están en la capital del Estado.

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Detalló que en Veracruz se tienen identificadas 2 mil 600 personas veracruzanas con discapacidad auditiva. De estas, en el grupo de 18 a 29 años hay 566 personas; el 21 por ciento del total.

Aunque el 19.14 por ciento de la población sorda en la entidad en ese rango de edad se encuentra en el Sotavento, no hay ningún docente certificado en la zona y por ello es necesaria la redistribución, afirmó.

En la región Capital están identificadas 513 personas sordas y 17 docentes LSM; en la región Olmeca hay 435 personas sordas y únicamente 3 docentes especializados.

En el Papaloapan hay 241 sordos y un docente LSM; en Las Montañas hay 416 sordos y 7 docentes LSM. Finalmente, en la Huasteca Baja hay 175 personas sordas y un docente especializado, según los datos del estudio.

Explicó que en Veracruz hay 29 registros de docentes que están acreditados en Lengua de Señas Mexicana, de los cuales el 4.8 por ciento pertenece a una institución educativa y el 55.2 por ciento labora en una asociación civil especializada.

“Sotavento es la región que concentra mayor porcentaje de población sorda, pero no existen docentes de lengua de señas. Lo mismo sucede en Los Tuxtlas, Huasteca Alta, Totonaca y Nautla (en donde no hay docentes LSM)”, lamentó.

Mencionó que en México hay cerca de 469 mil personas, entre 15 y más años, con alguna discapacidad; de estas un poco más de 180 mil presentan una limitante para escuchar aún con aparato auditivo y de esta cantidad más de 39 mil son analfabetas.

En cuanto a personas con limitación para hablar hay 110 mil en el país, de las cuales más de 29 mil están en condición de analfabetismo.

“Estas estadísticas, aunque son iniciales, demuestran la necesidad de construir las capacidades institucionales para una adecuada atención del sordo; gran parte de la información de estos registros corresponden a menores de edad, lo que deja un vacío en la información correspondiente a los mayores de 18 años en el ámbito académico, pero también en el laboral.

“Es apremiante replantear la capacitación y redistribución del personal docente de lengua de señas mexicana para brindar la atención educativa en las regiones en donde se localiza la población sorda”, planteó.

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