Xalapa vuelve a enfrentar tandeos de agua mientras las obras hidráulicas anunciadas por la alcaldesa Daniela Griego Ceballos continúan atrapadas entre estudios, promesas y planeación técnica.

La Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento (CMAS) confirmó ajustes en el suministro y distribución por horarios en distintas colonias durante mayo, bajo el argumento de la temporada de estiaje y la disminución en las fuentes de abastecimiento. Sin embargo, el regreso de los tandeos exhibe que, pese a los anuncios oficiales realizados desde 2025, las soluciones estructurales para el desabasto siguen sin concretarse.

El proyecto más ambicioso, la construcción de un nuevo acueducto para Xalapa, permanece sin fechas claras de licitación, arranque o ejecución. El plan fue presentado el año pasado como un compromiso respaldado por la gobernadora Rocío Nahle García y promovido por el gobierno estatal como una de las respuestas al colapso del sistema hidráulico de la capital.

En julio de 2025, Daniela Griego aseguró públicamente que el acueducto era una obra comprometida para la ciudad y que existía coordinación entre el Ayuntamiento y el Estado para desarrollarlo. A casi un año de aquellas declaraciones, no existen avances públicos visibles sobre el proyecto.

Mientras tanto, la administración municipal insiste en medidas alternas que aún permanecen en fase técnica. Entre ellas destacan la perforación de nuevos pozos en Coapexpan y Barranca Honda, estudios en la zona de Las Ánimas y congregaciones rurales, además de trabajos de rehabilitación de tanques de almacenamiento, reparación de fugas y sustitución de tuberías deterioradas.

Otra de las estrategias impulsadas por el Ayuntamiento es la llamada resectorización del sistema hidráulico, con la que se pretende dividir la ciudad en zonas más pequeñas para redistribuir el agua y reducir los tiempos de espera en colonias afectadas por baja presión.

La alcaldesa también ha sostenido que tres pozos pendientes podrían aportar entre 60 y 70 litros por segundo adicionales al sistema de abastecimiento. Sin embargo, mientras los proyectos avanzan lentamente, la realidad volvió a alcanzar a miles de familias xalapeñas que enfrentarán otra temporada de calor con servicio limitado y dependencia de pipas en distintos sectores.

Apenas el pasado 7 de mayo, la edil pidió a la población captar agua de lluvia para disminuir el “estrés hídrico” que enfrenta la ciudad. El llamado ocurrió en medio de una crisis que cada año se repite con mayor intensidad y que evidencia el deterioro acumulado de la infraestructura hidráulica.

La propia administración municipal ha reconocido que el problema no depende únicamente de nuevas obras, sino también de décadas de fugas, crecimiento urbano desordenado y falta de mantenimiento en la red de distribución.

A ello se suma otro problema: la existencia de grandes deudores del servicio, entre ellos edificios públicos y dependencias oficiales, situación que el Ayuntamiento asegura revisar para recuperar pagos pendientes.

Por ahora, el escenario para Xalapa sigue siendo el mismo: anuncios de obras sin ejecución visible, pozos todavía en estudio y una ciudad que vuelve a sobrevivir entre tandeos, baja presión y escasez de agua.

Publicidad