Veracruz se mantiene entre las entidades más peligrosas del país para el ejercicio policial. En lo que va de 2025, el estado ocupa el quinto lugar nacional en policías asesinados, con al menos 24 elementos ejecutados, de acuerdo con registros de la organización civil Causa Común, en un contexto marcado por la violencia persistente y la falta de resultados de los gobiernos de Morena en materia de seguridad.

A nivel nacional, durante 2025 han sido asesinados al menos 336 policías, lo que equivale a un promedio de uno cada día y representa un incremento de 8 por ciento respecto al mismo periodo de 2024. Las cifras reflejan el alto nivel de riesgo que enfrentan diariamente los cuerpos de seguridad, sin respaldo institucional suficiente ni condiciones mínimas para desempeñar su labor.

Las entidades con mayor número de policías asesinados este año son Sinaloa, con 46 casos; Guerrero, con 37; Guanajuato, con 36; Michoacán, con 33; y Veracruz, con 24, colocándolo como el quinto estado más letal del país para los elementos policiacos.

El caso de Veracruz resulta especialmente preocupante. Pese a los dichos de la gobernadora Rocío Nahle, quien insiste en una supuesta reducción de la inseguridad, el contraste con la realidad es evidente. Policías estatales y municipales continúan siendo blanco directo del crimen organizado en distintas regiones de la entidad. La falta de equipamiento, inteligencia operativa y una estrategia clara de protección ha dejado a las corporaciones expuestas, mientras la violencia se normaliza.

En el plano federal, el balance tampoco es alentador. Del 1 de octubre de 2024 al 18 de diciembre de 2025 se han contabilizado al menos 430 policías asesinados, cifra correspondiente a lo que va de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. Lejos de un viraje en la política de seguridad, se mantiene la misma ruta trazada por los gobiernos de Morena, con resultados que continúan cobrando vidas.

Las cifras no son solo datos estadísticos. Son policías asesinados, familias marcadas por la pérdida y una institución abandonada. Veracruz, hoy en quinto lugar nacional, es reflejo de una crisis de seguridad que los gobiernos morenistas no han logrado contener.

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