El fiscal general Jorge Winckler Ortiz no se ha ganado la confianza ciudadana ni de las autoridades estatales, tanto por su actitud arrogante y prepotente como por su falta de sensibilidad para tratar a las víctimas de los delitos, pero sobre todo, por la carencia de resultados en materia de procuración de justicia, mencionó el diputado local y presidente de la Mesa Directiva del Congreso, José Manuel Pozos Castro.

Por ello, respaldó que siga sin convocarse al fiscal a las mesas de seguridad, pues se corre el riesgo de que difunda información importante a bandas delictivas o pudiera hacer mal uso de esos datos sensibles para la tranquilidad del Estado.

Lamentó que los niveles de impunidad en el estado de Veracruz sigan al alza, al igual que el número de crímenes sin resolver, aunado a ello, cada mes los tribunales de justicia les den “reveses” al Fiscal General y a los fiscales regionales, por la indebida integración de las carpetas de investigación.

“Los presuntos delincuentes detenidos por la Policía Ministerial o Seguridad Pública del Estado, prácticamente tienen un salvoconducto en las Fiscalías Regionales y en la General, la falta de oficio, experiencia y conocimiento jurídico, permiten que obtengan su libertad en los tribunales, pese a las evidencias que salen a la luz en cada caso; no queremos pensar la existencia de actos de colusión para favorecer a los criminales”, expresó.

José Manuel Pozos Castro resaltó que la permanencia del Fiscal General no sólo obstruye la debida coordinación entre dependencias para garantizar el Estado de Derecho demandado por las y los veracruzanos, sino también, los magros resultados propician la desconfianza de la ciudadanía para denunciar los diversos delitos que padecen.

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