El diputado federal de Morena, Zenyazen Escobar García, localizado sin vida este viernes sobre una carretera en el estado de Veracruz, consolidó una red de negocios millonarios mediante la administración del vertedero Los Colorines, ubicado en el municipio de Nogales.

De acuerdo con una investigación periodística revelada por el medio Latinus, la hija del legislador, Sidny Darian Escobar López, en conjunto con su pareja, Emilio Vanegas Fernández, opera la empresa Materiales Oconit. Esta compañía privada mantiene el control absoluto del relleno sanitario Los Colorines, considerado uno de los centros de acopio y disposición final de desechos más grandes de la entidad.

El basurero capta diariamente un volumen de entre 2,000 y 2,500 toneladas de residuos sólidos procedentes de más de 40 municipios de Veracruz —entre los que destacan Orizaba, Córdoba, Fortín y Río Blanco—, además de demarcaciones limítrofes de los estados de Oaxaca y Puebla.

Las tarifas cobran un promedio de 350 pesos por tonelada recibida mediante contratos públicos firmados con distintos ayuntamientos. Dicho esquema operativo reporta ingresos que superan los 300 millones de pesos anuales.

Señalamientos y antecedentes en la función pública

El hallazgo del cadáver del legislador se da en un contexto marcado por previas acusaciones de corrupción vertidas durante su gestión al frente de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) en el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez.

Durante su paso por la SEV, Escobar García acumuló denuncias e investigaciones periodísticas por el presunto tráfico y venta de plazas magisteriales, así como por la presunta propiedad de establecimientos nocturnos y bares operados a través de prestanombres en la entidad. Sin embargo, el manto protector de Morena le permitió vivir del presupuesto y en la impunidad.

He aquí el reportaje completo:

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