La refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, continúa lejos de cumplir el objetivo para el que fue construida. En mayo registró una producción promedio de 144 mil 400 barriles diarios, apenas el 42.5% de los 340 mil barriles por día para los que fue diseñada, de acuerdo con cifras oficiales de Petróleos Mexicanos (Pemex). Se trata del nivel de operación más bajo desde agosto de 2025.

El desempeño del complejo contrasta con la magnitud de la inversión realizada. Inaugurada el 1 de julio de 2022 como una de las obras emblemáticas del gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y desarrollada bajo la conducción de la entonces secretaria de Energía, Rocío Nahle García, hoy gobernadora de Veracruz, la refinería acumula un costo cercano a 23 mil millones de dólares, casi tres veces el presupuesto original de 8 mil millones de dólares.

El incremento equivale a un sobrecosto de 187%, mientras el proyecto sigue sin alcanzar los niveles de producción comprometidos y permanece afectado por fallas operativas recurrentes.

Una refinería marcada por las interrupciones

Los problemas técnicos han acompañado la puesta en marcha del complejo. Un análisis de la consultora Marcos y Asociados atribuye la volatilidad operativa a deficiencias de ingeniería y a la ausencia de estudios de detalle durante la etapa de construcción, factores que habrían impactado la integración de los procesos industriales.

Los principales incidentes registrados este año son:

Enero: una falla eléctrica general paralizó las plantas coquizadora, catalítica e hidrodesulfuradoras.

Marzo: un incendio afectó el área de almacenamiento de combustibles.

Abril: un segundo siniestro se registró en el patio de almacenamiento de coque.

Mayo: fallas en el suministro de vapor provocaron paros escalonados y reducciones en la capacidad de refinación.

La sucesión de incidentes ha impedido que la refinería alcance una operación estable y sostenida, manteniéndola muy por debajo de la capacidad para la que fue proyectada.

Más recursos, en un escenario financiero adverso

Especialistas del sector energético consideran que el complejo requiere una evaluación técnica independiente para identificar y corregir problemas de diseño e integración de sus sistemas.

Sin embargo, una intervención de esa magnitud implicaría destinar nuevos recursos públicos a una obra que ya absorbió 23 mil millones de dólares, en un contexto de crecientes presiones sobre las finanzas federales y de una política de contención del gasto para reducir el déficit fiscal.

A cuatro años de su inauguración, Dos Bocas sigue sin consolidarse como la refinería capaz de procesar 340 mil barriles diarios prometidos al inicio del proyecto, mientras los sobrecostos y las fallas técnicas continúan marcando el desempeño de la obra más costosa del sistema nacional de refinación.

Con información de Reforma

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