Una multitud de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) paralizó el Paseo de la Reforma en una movilización que culminó frente a las oficinas centrales de la institución. Con la consigna de exigir un ajuste salarial del 10 por ciento, el personal médico y administrativo expuso las carencias que atraviesa el sistema público de salud, representadas en la falta de insumos, medicamentos, plazas laborales y presupuestos suficientes.
El contingente acusó que las exigencias institucionales de incrementar la productividad afectas gravemente el desempeño profesional y la atención a los derechohabientes. “Las exigencias de atender a más pacientes en menos tiempo afectan tanto las condiciones laborales como la calidad y oportunidad de los servicios médicos”, advirtió América Barragán, enfermera de la Sección 3 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) en Jalisco.
Durante el mitin, la dirigencia del movimiento dio lectura a un pliego petitorio de 10 puntos clave, entre los que destacan la revisión del régimen de jubilaciones y pensiones, el abasto garantizado de insumos médicos y una asignación presupuestal mayor para el sector.
Consulta bajo la lupa
La protesta se da en la antesala de la consulta sindical programada a nivel nacional en todos los centros hospitalarios, donde la plantilla laboral votará la propuesta formal del IMSS: un incremento de 2.9 por ciento directo al salario y 3.9 por ciento en prestaciones (un total de 6.8 por ciento).
Ante el riesgo de irregularidades en la votación, los inconformes hicieron un llamado a conformar comités de vigilancia independientes para prevenir cualquier intento de manipulación o fraude en los resultados.
Para esta jornada se prevé que las manifestaciones se replieguen y extiendan a diversos puntos del país con nuevos bloqueos y marchas programadas por el personal de salud.







