La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue incluida en la lista de las 100 personas más influyentes de 2026 de la revista Time, que encabeza el papa León XIV y en la que también figura el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
Desde el arranque de su administración, la mandataria enfrentó tensiones con Donald Trump, quien como presidente electo de Estados Unidos amagó con imponer aranceles a México e incluso planteó acciones militares en territorio nacional. A la par, el país registró un repunte de violencia vinculada al tráfico de fentanilo y al flujo migratorio en la frontera del Río Bravo.
En el ámbito interno, sectores críticos cuestionaron su capacidad de liderazgo, anticipando que su gestión quedaría subordinada a la influencia de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador.
Ante este escenario, Sheinbaum optó por una estrategia de contención diplomática combinada con acciones de seguridad. Su gobierno intensificó operativos contra el crimen organizado, con el desmantelamiento de laboratorios, la entrega de objetivos prioritarios a autoridades estadounidenses y golpes relevantes a estructuras criminales, incluido el debilitamiento del liderazgo de “El Mencho”.
De forma paralela, mantuvo una postura firme en defensa de la soberanía nacional, evitando escalar el conflicto con Washington. Este equilibrio entre firmeza y pragmatismo ha sido señalado como uno de los factores que fortalecieron su posicionamiento político en la región.
No obstante, persisten desafíos estructurales: una economía con bajo dinamismo, altos niveles de violencia y la crisis de desapariciones. Estos factores podrían definir si el arranque sólido de su administración se traduce en un legado político duradero.
El perfil publicado por Time fue elaborado por el periodista Ioan Grillo, especialista en temas de seguridad y autor de la trilogía ‘El Narco’.








