Molesto tras escuchar la negativa de que su proceso fuera sobreseido y quedar en inmediata libertad, el ex fiscal general del Estado, Luis Ángel Bravo Contreras acusó al actual fiscal Jorge Winckler Ortíz de coaccionarlo a declarar en contra de otras personas y hablar sobre hechos de “muerte y sangre”, a cambio de quedar exonerado.

Aunque no mencionó contra quienes tenía que declarar, se presume, pudiera ser contra el ex gobernador Javier Duarte de Ochoa, pero Luis Ángel Bravo señaló que se negó y como consecuencia hoy se encuentra preso.

Al finalizar la audiencia en la cual la jueza Alma Aleida Sosa Jiménez rechazó la solicitud de Sobreseimiento del proceso que se le sigue por su presunta participación en el delito de desaparición forzada en la modalidad de obstaculización de investigaciones, Bravo Contreras aseguró que días antes de que se diera la detención del ex director de Servicios Periciales Gilberto “N”, el actual Fiscal, Jorge Winckler Ortiz lo convocó a una reunión en las instalaciones de la Fiscalía en la cual estuvieron presentes el fiscal especializado en Atención a Denuncias por Personas Desaparecidas, Luis Eduardo Coronel Gamboa y el actual fiscal Anticorrupción, Marcos Even Torres Zamudio y en la cual le aseguró que contaba con información que lo vinculaba con sucesos criminales y que si colaboraba con ellos no iba a sucederle nada a lo cuál dijo se negó.

“Jorge Winckler me invitó a una reunión a la que acudí y en donde me recibieron Luis Eduardo Coronel y Marcos Even Torres Zamudio y en esa reunión, Winckler me dijo que tenía elementos que me implicaban en delitos y que habían sido aportados por colaboradores míos y que no pasaría nada si yo contaba una historia de sangre y muerte en contra de terceros, yo le dije que eso no era verdad y me negué”, indicó.

Asimismo, aseguró que tras su decisión le pidió a Winckler no hacerle una canallada, la cual dijo se concretó posteriormente al detenerlo y mantenerlo en prisión, misma situación que ocurre con sus colaboradores.

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