Los analistas prevén que el informe del viernes sobre el producto interno bruto muestre que la economía se expandió 2,7% en 2025, un ritmo sólido para cualquier país desarrollado. Sin embargo, el empleo apenas creció, y esa combinación está provocando comparaciones con la conocida “recuperación sin empleo” de comienzos de los años 2000, tras el estallido de la burbuja tecnológica y su colapso.

Existe una diferencia clave entre entonces y ahora que hace que la actual divergencia sea aún más inusual: el episodio de los años 2000 comenzó con una recesión. Pero esta vez, el “boom sin empleo” ocurre sin una y es la primera vez que ocurre en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial.

“Nunca habíamos visto algo tan avanzado en una expansión como lo que observamos hoy, y eso es lo que lo hace tan inusual y difícil de evaluar respecto de hacia dónde vamos”, afirmó Diane Swonk, economista en jefe de KPMG. “Al final del día estamos sentados en un taburete de una sola pata, que no es el lugar más estable para estar”.

El presidente Donald Trump probablemente destaque las sólidas cifras del PIB durante su primer año de regreso en la Casa Blanca, en su discurso anual sobre el Estado de la Unión ante el Congreso el 24 de febrero. La economía estuvo respaldada en 2025 por la resiliencia del gasto de los consumidores, junto con el alza de las acciones y un repunte de la inversión empresarial impulsado por el auge de la inteligencia artificial, pese a cambios drásticos en las políticas comercial y migratoria que impusieron frenos al crecimiento.

Trump y sus aliados están instando a la Reserva Federal a reducir la tasa de interés, argumentando que el banco central debería seguir el ejemplo de su expresidente Alan Greenspan, quien en la década de 1990 anticipó que el aumento de la productividad podría sentar las bases para un período de mayor crecimiento sin inflación más alta.

Pero la economía actual empieza a parecerse menos a la de los años 90 y más a lo que vino después, que el entonces gobernador de la Fed Ben Bernanke identificó en un discurso de 2003 como la “recuperación sin empleo”. Al igual que entonces, el número total de trabajadores se estancó en 2025 en medio de un retroceso generalizado en las contrataciones en distintos sectores, pese a la fortaleza del PIB.

Publicidad