En una sesión que se prolongó por más de diez horas, la Cámara de Diputados aprobó en lo particular el denominado “plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La votación se resolvió con 343 sufragios a favor, una abstención y 124 en contra, con lo que Morena y sus aliados alcanzaron la mayoría requerida para avalar el dictamen. El proyecto será turnado a los congresos estatales para su análisis.
El dictamen había sido aprobado en lo general desde la tarde del miércoles, alrededor de las 16:00 horas, tras lo cual inició la discusión de reservas que se extendió hasta las 2:30 de la madrugada de este jueves.
Durante el proceso, la iniciativa contó con el respaldo de legisladores de Morena y el Partido Verde, así como de Movimiento Ciudadano en la votación en lo general, lo que permitió consolidar el bloque mayoritario.
La postura generó críticas desde la oposición. El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, acusó un acuerdo político entre Morena y Movimiento Ciudadano y señaló que la reforma representa un retroceso en el equilibrio de poderes y el federalismo.
El proyecto modifica los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución. Entre los cambios aprobados se establece que los ayuntamientos podrán integrarse con un máximo de 15 regidores bajo el principio de paridad de género.
Asimismo, fija un límite al presupuesto de los congresos locales equivalente al 0.7% del gasto total de cada entidad federativa y contempla reducciones en las remuneraciones de consejeros del Instituto Nacional Electoral y magistrados del Tribunal Electoral.
La iniciativa fue presentada por el Ejecutivo federal tras el rechazo a una propuesta anterior. Una vez que sea validada por las legislaturas estatales, regresará al Congreso de la Unión para su declaratoria constitucional.







