Una nueva modalidad de presunto fraude comenzó a ser reportada por automovilistas en estacionamientos de plazas comerciales de la capital veracruzana. El esquema consiste en acusar a conductores de provocar daños a vehículos para exigir pagos inmediatos en efectivo y evitar la intervención de autoridades.
Una mujer de 46 años y una adulta mayor de 76 años, cuyas identidades se reservan por razones de seguridad, relataron a Palabras Claras la experiencia que vivieron este domingo, alrededor de las 14:00 horas, al acudir a un centro comercial de la ciudad.
“Llegamos al centro comercial, estacionamos el automóvil y cuando nos bajamos salió una mujer del coche que estaba al lado diciendo que le habíamos chocado. Eso nunca sucedió. Era una mujer de entre 30 y 35 años que comenzó a gritar que su auto era nuevo -en el interior estaba presuntamente su madre y un niño de dos años de edad aproximadamente- y que lo habíamos golpeado, pero no existía ningún daño, ni siquiera un roce”, narró una de las afectadas.
Según su testimonio, la situación escaló en cuestión de minutos. La mujer que reclamaba los “daños” realizó una llamada telefónica para reportar el incidente a su aseguradora y aseguró que iniciaría el procedimiento correspondiente.
Lo que llamó la atención de las denunciantes fue que, poco después, apareció un supuesto ajustador de seguros GNP para inspeccionar el vehículo. El hombre comenzó a tomar fotografías, revisar la unidad y promover una conciliación inmediata entre las partes.
Posteriormente, el “ajustador” señaló que el incidente no era de gravedad y propuso llegar a un acuerdo económico para concluir el asunto en el lugar, evitando trámites ante la aseguradora o la intervención de las autoridades. Sin embargo, nunca precisó un monto específico.
Cuando la conductora rechazó cualquier pago, el supuesto ajustador insistió en documentar el caso y advirtió sobre la posibilidad de presentar una denuncia ante la Fiscalía, mientras continuaba presionando para alcanzar una conciliación inmediata.
Ante la negativa de las afectadas y su decisión de solicitar apoyo a través del 911, comenzó la espera por la llegada de elementos de Tránsito para realizar el peritaje correspondiente y determinar posibles responsabilidades.
Sin embargo, ocurrió un hecho que incrementó las sospechas. De acuerdo con las denunciantes, en cuanto los involucrados se percataron de que se había solicitado la intervención de las autoridades para evaluar los hechos y cuantificar el supuesto daño, tanto la mujer que reclamaba la afectación como el supuesto ajustador abandonaron el lugar sin concluir ningún procedimiento y sin esperar el arribo de los agentes.
Los testimonios coinciden con reportes sobre la operación de presuntos “montachoques”, personas que aprovechan estacionamientos, avenidas y zonas de alta circulación para simular accidentes o reclamar daños inexistentes con el objetivo de obtener dinero de manera inmediata.
Ante este tipo de situaciones, especialistas recomiendan no realizar pagos en efectivo, solicitar la intervención de la propia aseguradora, documentar los hechos y esperar la llegada de las autoridades correspondientes.








