En medio del hermetismo que rodea las investigaciones por la muerte del diputado federal Zenyazen Escobar García, la gobernadora Rocío Nahle García hizo acto de presencia este mediodía en las salas velatorias de Bosques del Recuerdo, en la capital veracruzana.
Durante un breve e incisivo encuentro con los medios de comunicación, la titular del Ejecutivo estatal declinó ofrecer detalles sustanciales sobre los avances de las pesquisas del legislador por Morena, cuyo cuerpo fue hallado sin vida este viernes en el municipio de Puente Nacional.
Nahle García se limitó a precisar que las diligencias médico-legales concluyeron durante la madrugada con la práctica de la necropsia correspondiente. Asimismo, expresó un breve reconocimiento al trabajo coordinado entre la Fiscalía General de la República (FGR) y la Fiscalía General del Estado (FGE) en la integración de la carpeta de investigación.
El momento de mayor tensión se registró cuando se le cuestionó formalmente sobre los motivos tras el retiro del punto de revisión y control de seguridad ubicado en la comunidad de Tamarindo, dentro de la misma demarcación donde ocurrieron los hechos. Evidentemente molesta, la mandataria rehusó fijar una postura técnica o institucional, zanjando el cuestionamiento antes de dar por terminada de forma intempestiva la entrevista:
“Eso no tiene caso ahorita… eso no tiene caso ahorita”.
Tras lamentar el deceso del congresista, la gobernadora ingresó al recinto funerario, dejando abiertas las interrogantes sobre las decisiones en materia de seguridad desplegadas en la región del hallazgo.








