El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aseveró este jueves desde Quito, Ecuador, que existen amplias regiones del territorio mexicano donde las autoridades estatales han perdido el control operativo frente a los grupos del crimen organizado, a los cuales reiteró la clasificación de “organizaciones narcoterroristas”.
El funcionario estadounidense calificó la situación en México como un desafío severo por la extensión geográfica y la capacidad de fuego de los cárteles. A pregunta expresa sobre la factibilidad de que México admita una mayor presencia militar de Estados Unidos para combatir el narcotráfico, Rubio reconoció que el gobierno mexicano ha incrementado sus acciones defensivas, aunque puntualizó que los esfuerzos siguen siendo insuficientes.
Durante su intervención, Rubio destacó que estas estructuras criminales emplean tecnología especializada, como drones, y cuentan con elevados recursos financieros. Subrayó la amenaza directo que representan tanto para la seguridad nacional estadounidense como para la ciudadanía local, citando la recurrencia de homicidios contra políticos, jueces y periodistas.
El titular de la diplomacia estadounidense señaló que el escenario óptimo consiste en abordar este problema mediante la cooperación bilateral, pero advirtió que la neutralización de la delincuencia organizada deberá concretarse bajo cualquier esquema disponible.








