“Al final, la escenografía del heroísmo chavista se desmorona ante los estrados de la justicia norteamericana. Las medallas de hojalata que Nicolás Maduro colgó en el pecho de su operador predilecto no resistieron el peso de las pruebas federales.”

El engranaje financiero del régimen venezolano vuelve a sufrir un golpe demoledor. Este martes, el empresario colombiano Alex Saab, reconocido mundialmente como el principal testaferro de Nicolás Maduro, se declaró culpable ante un tribunal federal en Miami por el delito de conspiración para lavar dinero, cerrando así un capítulo clave de la trama de corrupción vinculada a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

A sus 54 años, Saab enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión tras admitir su participación en una red de sobornos tejida entre 2015 y 2019. Según la investigación del Departamento de Justicia estadounidense (DOJ), el operador financiero y sus cómplices utilizaron empresas fantasma y documentos falsificados para desviar cientos de millones de dólares destinados originalmente a la compra de alimentos subsidiados para la empobrecida población venezolana, fondos que posteriormente transitaron por el sistema bancario de Estados Unidos antes de expandirse al negocio petrolero de PDVSA.

De la alfombra roja al banquillo federal

La caída de Saab en los tribunales estadounidenses marca un nuevo giro en una saga judicial que parecía blindada por la diplomacia.

  • El arresto inicial (2020): Fue detenido en Cabo Verde durante una escala técnica rumbo a Irán, enfrentando un largo proceso de extradición que culminó con su entrega a Estados Unidos en octubre de 2021.
  • El indulto presidencial (2023): Aunque inicialmente enfrentaba cargos por desviar fondos para viviendas subsidiadas, su juicio jamás se celebró. En diciembre de 2023, la administración de Joe Biden lo liberó en un intercambio de prisioneros que incluyó a ciudadanos estadounidenses y presos políticos, permitiendo su retorno a Caracas, donde fue recibido como un “héroe” por el propio Maduro.
  • El desplome del régimen y la segunda caída (2026): El panorama cambió radicalmente tras la captura de Nicolás Maduro por un comando estadounidense en enero y su traslado a Nueva York. Apenas un mes después, Saab fue recapturado en Caracas, y el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, procedió a entregarlo nuevamente a la justicia de Estados Unidos el pasado 16 de mayo.

La fiscalía federal ha aclarado que esta nueva causa judicial se sustenta en un esquema de corrupción diferenciado y posterior a la acusación por la cual había recibido el indulto, evidenciando que las operaciones financieras ilícitas del círculo rojo chavista continuaron operando sin pausa. Mientras Maduro aguarda juicio en territorio estadounidense, la confesión de su socio más cercano confirma que las estructuras del desfalco venezolano siguen quedando al desnudo frente a la ley internacional.

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