El Nido del Halcón fue la obra cumbre del exgobernador Cuitláhuac García Jiménez, anunciada en noviembre de 2021, construida por una empresa de la familia Fernández Chedraui. Lo último que dijo la gobernadora Rocío Nahle sobre ella, fue que podría ser entregada a la Comisión Nacional del Deporte, y también, que la presidenta Sheinbaum, la había contemplado para un centro de alto rendimiento.
Pero la edificación ya sumó dos años oxidándose y deteriorándose, a decir de algunos trabajadores de la constructora.
La realidad es que esa edificación aparentemente concluida, sin evidencia de entrega formal a las autoridades, como marca la Ley, está cumpliendo 5 años y sólo ha servido para iluminar por las noches la zona sureste de la ciudad, con un formato de iluminación temática: en septiembre con los colores patrios, y en este octubre, con los colores rosa por la lucha contra el cáncer de mama.
De los costos, auditorías, detalles técnicos u observaciones de fiscalización, poco se sabe. Y en la página de la CONADE no se localiza información sobre esta infraestructura deportiva o su destino en esa instancia, lo que pudiera ser un rollo más de la gobernadora Rocío Nahle, cuando de encubrimientos oscuros se trata.
Lo que sí se conoce, es la insistencia en que ese inmueble ahora se llame Arena Macuiltépec, lo que hace sentir algún deseo egocéntrico de la familia de Cuitláhuac, con residencia en colonias de ese pulmón vegetal xalapeño.
Habitantes de zonas cercanas a la Estación del Ferrocarril, los fraccionamientos de Las Ánimas, Las Trancas, la Reserva Territorial y los fraccionamiento Las Fuentes y Santa Rosa, suelen subir a sus redes sociales, una serie de videos o fotografías de la colorida iluminación nocturna del Nido del Halcón, que embellece los cielos de la capital del estado, haciendo referencia en los comentarios, a los altos costos de electricidad que podría estar causando al erario.
La obra está alcanzando o rebasando los mil 400 millones de pesos, afirman que con capacidad para 8 mil personas, con un enorme estacionamiento subterráneo y con instalaciones tecnológicas apropiadas para grandes eventos deportivos y conciertos.
Esperemos que la señora Nahle, ordene una auditoría integral a esa obra, transparente esos dineros del pueblo y si es el caso, su administración liquide de una vez por todas, aquel adeudo del Gobierno del Estado con la CONADE, con motivo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, realizados en el gobierno de Javier Duarte.
Y que cinco años después de su anuncio, se determine cómo quedaron las observaciones de los diversos entes fiscalizadores, y si estas fueron solventadas o existen pendientes de resolución o de penalización.
Por la magnitud financiera y finalidad social de la obra, es justo que la población reciba los beneficios de esa decisión gubernamental, y que la ciudad pueda disfrutar de competencias deportivas y espectáculos musicales de alto nivel. Desde luego, una vez que exista un peritaje que valide el diseño estructural y los estándares de protección civil requeridos.
Xalapa lleva más de una década esperando obras importantes, para ponerla a la altura del nivel metropolitano que merece. El Nido del Halcón debe rescatarse y consolidarse en el equipamiento urbano municipal.







