Al ritmo desgarrador de Gimme tha Power (dame el poder) y las estrofas del Himno Nacional, cientos de trabajadores activos, jubilados y pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), acuerpados por personal del ISSSTE y del sistema estatal, convirtieron las calles de la capital veracruzana en un hervidero de protesta. Vestidos de negro y rojo, con sombrillas para contener el sol y pancartas en alto, marcharon con dirección a la Plaza Lerdo para destapar la profunda crisis operativa y laboral que azota al sistema de salud pública.
“¡No te vayas a enfermar, no tenemos material!” y “¡Seguro Social, patrimonio nacional!”, retumbaban en el centro histórico. La movilización no es un hecho aislado: forma parte de un estallido nacional que exige un incremento real al salario tabular, insumos médicos elementales para operar y la destitución inmediata del secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Rafael Olivos Hernández, junto con la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario que renueve la dirigencia.
Un aumento salarial “de risa” y la cita crucial del 14 de octubre
El malestar tocó techo tras el rechazo generalizado al raquítico incremento del 6.8 % avalado por el Congreso Nacional del SNTSS —desglosado en un insustancial 2.9 % al sueldo tabular y 3.9 % en prestaciones—.
“Nos aumentaron el 2.9 % del sueldo tabular, lo cual se nos hace de risa. Nos da como 10 pesos adicionales; ese es nuestro ‘gran aumento’ mientras en otras dependencias han recibido mucho más”, recriminó con indignación Jesús España, trabajador auxiliar de limpieza.
La tensión alcanzó tal magnitud que obligó a instalar una mesa de diálogo entre la Secretaría de Gobernación (Segob), la cúpula del SNTSS y las bases inconformes. Sin un acuerdo satisfactorio, el destino del contrato colectivo se decidirá este miércoles 14 de octubre, cuando el personal acuda a las urnas a emitir su voto libre, directo y secreto en una consulta vigilada por el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y la Secretaría del Trabajo.
Crisis de insumos: Enfermeras financian material de su propio bolsillo
Detrás de las pancartas hay relatos de carencia extrema. Misael Hernández, empleado del IMSS y vocero durante la marcha, enfatizó que la protesta no busca únicamente mejoras laborales, sino defender el derecho a la salud de la población derechohabiente.
“No contamos con insumos ni con el personal suficiente para laborar, ni con un régimen de jubilaciones digno. A veces no hay medicamentos ni material de curación básico en las unidades de la región. Esta lucha no es solo del IMSS; es de todo el pueblo”, aseveró Hernández.
Las carencias descritas por el personal rebasan lo operativo y entran en el terreno de la supervivencia médica. En los pasillos de las clínicas de la Delegación Veracruz Norte —que abarca desde Xalapa y Coatepec hasta Martínez de la Torre, el puerto de Veracruz y Poza Rica— faltan alcohol, gasas, torundas y tiras reactivas para medir glucosa.
“Las enfermeras enfrentan una sobrecarga laboral del 300 %. Tienen que comprar de sus propios bolsillos las tiras reactivas para checar a los pacientes diabéticos porque en el hospital simplemente no hay. Hace seis años éramos héroes; hoy la gente nos recrimina cuando en realidad hacemos milagros con lo que tenemos”, denunció Jesús España.
El ISSSTE se suma al colapso: Quirófanos paralizados y cirugías suspendidas
La marcha visibilizó que el colapso no distingue siglas. Personal de la clínica del ISSSTE en Xalapa marchó hombro con hombro con sus colegas del IMSS. Juan José Hernández Domínguez, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del ISSSTE, expuso las condiciones críticas de una infraestructura con más de cuatro décadas de antigüedad.
“Se están suspendiendo cirugías masivamente porque de cuatro quirófanos solo dos funcionan; no se puede operar a un paciente encima de otro. El Seguro Social y el ISSSTE están saturados. Si la autoridad dice que están al 96 % o 99 % de abasto, miente. Que vayan a preguntarle a los enfermos a las afueras de los hospitales”, sentenció Hernández Domínguez.
El líder sindical criticó duramente el solapamiento del “charrismo sindical” e hizo un llamado a la base trabajadora a mantenerse organizada para vigilar el proceso comicial del 14 de octubre. Los manifestantes advirtieron que las movilizaciones pacíficas continuarán de forma indefinida hasta que existan garantías de un salario digno, plantillas completas y el abastecimiento total de fármacos en todos los centros de salud de la entidad.







