La narrativa de total respaldo popular que suele difundir el aparato oficialista enfrentó un duro contraste este fin de semana. Durante el inicio de la gira “Honestidad y Resultados”, con motivo de su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue recibida con abucheos, gritos de “¡Fuera, fuera!” y mantas de reclamo en Colima, una entidad gobernada por la morenista Indira Vizcaíno Silva.

El episodio más tenso de la gira -que incluyó visitas a Morelos, Jalisco, Colima y Nayarit- ocurrió este sábado durante el mitin en territorio colimense. Desde la intervención inicial de la gobernadora Vizcaíno Silva, las consignas de inconformidad se apoderaron del ambiente. La situación escaló cuando tomó el micrófono la jefa del Ejecutivo federal, cuyo discurso fue interrumpido en múltiples ocasiones por los asistentes.

Ante la persistencia de los reclamos, Sheinbaum descalificó las protestas desde el presídium e imputó tintes partidistas a los manifestantes:

“No, no, no. Nada de violencia, nada, nada, nada de eso. Son muy irrespetuosos. Así es el PRIAN. Seguro pertenecen al PRIAN, aquí de infiltrados”, recriminó la mandataria.

Sin embargo, los movilizados rechazaron tajantemente pertenecer a la oposición tradicional. Integrantes del colectivo “Salvemos a la Laguna de Cuyutlán”, junto con miembros de cooperativas de salineros artesanales y pescadores tradicionales, respaldados por las organizaciones “Tierra Colima” y “Maram”, aclararon que su manifestación responde a la defensa ambiental frente al proyecto de ampliación del puerto de Manzanillo sobre áreas de manglar.

Yerania Valencia, activista del colectivo, sostuvo que la protesta no responde a intereses de partidos políticos y recordó el viraje de la lucha social en la región:

“No, para nada. Al contrario, nosotros nunca hemos sido ‘prianistas’. En algún momento, los activistas y luchadores sociales apoyaron la transformación. Eso fue en un momento inicial. Luego nos empezamos a dar cuenta de que traicionaban su propia ideología”, declaró Valencia.

Para intentar encauzar el evento, Sheinbaum sometió a mano alzada si la asamblea debía continuar o suspenderse. A pesar de que la mayoría votó por seguir, las interrupciones no cesaron mientras la mandataria abordaba temas de soberanía y críticas a administraciones pasadas. Durante la convulsionada jornada también se registró el desmayo de un asistente, quien fue atendido en el sitio.

La agenda de trabajo seguirá. Entre los destinos programados destaca Sinaloa el 20 de septiembre, entidad envuelta en una crisis política y de seguridad tras las constantes licencias presentadas por el gobernador Rubén Rocha Moya, objeto de señalamientos por presuntos vínculos con el crimen organizado.

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