Con un salario que no superaba los 60 mil pesos netos al mes, Araceli Hernández Perea, exdirectora de Recursos Materiales de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, pasó de la función pública a ostentar una vida de lujos en Estados Unidos.

Documentos revelados por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) exponen que Hernández Perea construyó un emporio inmobiliario y corporativo en Texas junto a su pareja, Alejandro Enrique Arcos Romero. Este último es señalado por las autoridades de México y EE. UU. como uno de los presuntos operadores financieros de Florian Tudor, el líder de la denominada “mafia rumana” dedicada a la clonación masiva de tarjetas en destinos turísticos como Cancún y Los Cabos.

Un patrimonio inalcanzable con sueldo de servidora pública

Durante su paso por la ANAM bajo las gestiones de Horacio Duarte y Rafael Marín Mollinedo, Hernández Perea tuvo a su cargo la adjudicación de contratos multimillonarios para compras clave de seguridad nacional, tales como equipos de rayos X para la inspección de contenedores, vehículos y equipaje en las aduanas del país.

A pesar de que sus ingresos mensuales eran de 60 mil pesos netos —lo que requeriría 22 años de sueldo íntegro para pagar una propiedad de alto valor—, la exfuncionaria concretó las siguientes operaciones en junio y noviembre de 2024:

  • Residencia de lujo: Adquirió una propiedad valuada en 902 mil 588 dólares (aproximadamente 15.6 millones de pesos) en The Dominion, uno de los fraccionamientos más exclusivos de San Antonio, Texas, donde las propiedades habitualmente superan los 1.2 millones de dólares.
  • Creación de empresas: Constituyó en territorio tejano las firmas Quiereme Mucho Spirits LLC y Fantastic Five Builders LLC en sociedad directa con Arcos Romero.

Los vínculos con la mafia rumana y el mapa político

Alejandro Enrique Arcos Romero no solo es pareja de la exdirectiva; cuenta con un historial bajo la lupa de la inteligencia financiera:

  1. Cuentas congeladas: En febrero de 2021, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) instruyó el bloqueo de sus cuentas bancarias como parte de la Operación Caribe, un despliegue coordinado con el Departamento de Justicia de EE. UU. para desarticular la red de Florian Tudor.
  2. Nexo político activo: Arcos Romero se desempeñó como secretario particular de Rafael Marín Mollinedo en la ANAM y actualmente opera como un colaborador cercano en la contienda interna por la candidatura de Morena al gobierno de Quintana Roo.

El entramado de la exfuncionaria en la agencia aduanera no concluye con su salida: su hijo, Diego Pérez Hernández, se mantiene en la nómina de la ANAM laborando como Analista de Investigación y Fiscalización Aduanera.

Con información de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad

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